La almeja es un alimento con un alto contenido en hierro, su aporte evita la anemia y es muy recomendado para personas que practican mucho deporte. Las personas que realizan grandes e intensos esfuerzos tienen mucho desgaste de este mineral.
En menor proporción pero de igual importancia, las almejas contienen los siguientes nutrientes necesarios también para nuestro organismo: proteínas, calcio, potasio, yodo, zinc, magnesio, sodio, vitamina A, vitamina B1, vitamina B2, vitamina B3, vitamina B5, vitamina B6, vitamina B9, vitamina B12, vitamina D, vitamina E, vitamina K, y fósforo.
Almejas a la marinera, una de las recetas más habituales para el consumo de este molusco:
Ingredientes (para 2 personas):
- 500 gramos de almejas grandes
- 3 dientes de ajo
- 50 ml de aceite de oliva (5 cucharadas)
- 50 ml de vino blanco (5 cucharadas)
- 50 ml de agua (5 cucharadas)
- 1 cucharada pequeña con harina de trigo
- sal
- perejil
Preparación:
Primero limpiar bien las almejas para quitarle toda la arena posible:
- Ponerlas en un recipiente tapadas con agua y dos cucharadas de sal. Dejarlas en remojo de 2 a 3 horas. Si no se dispone de tiempo suficiente dejarlas al menos media hora. Pasado este tiempo se escurren, se vuelven a pasar bajo el grifo y volvemos a escurrir. Tened en cuenta que si hay alguna almeja rota es mejor tirarla por si pudiera estar muerta y así no estropear el resto del plato.
En una sartén grande poner todas las almejas bien escurridas y el agua. Poner a fuego medio y tapar (si la tapa es de cristal mejor, así podemos ver cuando se abren). Dejar al fuego hasta que se abran todas las almejas moviendo la sartén para que todas reciban el calor por igual.
Cuando la almejas estén abiertas hay que pasarlas a un bol y taparlas con un paño húmedo para que no se sequen. Colar el caldo que queda en la sartén con un escurridor de tela para quitar la arena que hayan podido soltar las almejas. Esto es importante si no se ha podido tener las almejas en remojo demasiado tiempo. Guardar el caldo.
Pelar los ajos y cortarlo en rodajas. En una sartén poner el aceite y los ajos a fuego medio. Dejar que el ajo tome color poco a poco, es importante que se doren pero sin que se quemen. Cuando el ajo esté dorado retirar la sartén del fuego, esperar 10 segundos y añadir la harina, remover bien y añadir el vino, poner de nuevo al fuego.
Ahora hay que dejar que el alcohol del vino se evapore poco a poco, así que hay que dejar la salsa unos 5 minutos a fuego medio bajo para que reduzca. Cuando el vino esté bien reducido, añadir el caldo que está reservado de cuando se han abierto las almejas.
Dejar a fuego medio que se reduzca y cuando le falte poco para estar con el espesor adecuado probar como está de sal.
Por último añadir las almejas para que tomen calor y se mezclen con la salsa, esperar a que termine de espesar y añadir un poco de perejil fresco bien picado.
Y listo … a comer!!