Los últimos resultados de la encuesta nacional sobre hábitos alimentarios en la infancia, nos informa que dado el nivel de vida que llevamos el consumo de verduras, hortalizas, frutas y legumbres es mínima. Sin embargo, con los datos obtenidos con el pescado es algo sorprendente ya que lo consumimos en cantidades y con frecuencia. Sobre todo consumimos los pescados blancos como la merluza, el gallo, el lenguado, etc.
El pescado es, al igual que las verduras y legumbres, uno de los alimentos que mayor rechazo crea entre niños y jóvenes. Aunque lo consumamos con frecuencia durante la infancia y la adolescencia, debemos de reforzar más su consumo ya que durante esas edades son donde se establecen los hábitos alimentarios que al final son los responsables de nuestro estado nutritivo y de la salud durante la edad adulta. En la infancia es cuando se educan nuestros hábitos de vida, así que es en esta etapa donde debemos llevar a cabo las conductas saludables en la alimentación.
Hacer que consuman diferentes alimentos, permite al niño escoger entre diferentes sabores, texturas y colores, y hacen que el niño responda a la recomendación del consumo de alimentos. Hacer que consuma 2 o 3 veces pescado a la semana hará que el niño no tenga futuras manías en la alimentación. La comida debe ser un momento agradable, relajado y que se disfrute en compañía, actitudes positivas que será la consecuencia de un entorno sano para nuestros niños.
Por el futuro saludable de nuestros hijos, mantengamos el consumo de pescado.